Bienvenidos a San Francisco de la Montaña, bienvenidos al único Festival de Arte y Literatura que se realiza en el corazón de Panamá.

En el centro geográfico de la República de Panamá, cintura del continente americano, hay un pequeño valle en el que convergen varios ríos que nacen en los puntos más altos de la Cordillera Central.

Para el visitante casual, es un modesto poblado de gente dedicada a los trabajos del campo, con hermosos balnearios de nombres exóticos, una brisa deliciosa que baja de las montañas y una iglesia antigua en la que reposan más de cinco mil piezas talladas a mano en las maderas más preciosas de la región y alojadas en los altares barrocos más antiguos del continente, algunos pintados exquisitamente, otros forrados en láminas de oro.

IGLESIA DE SAN FRANCISCO DE LA MONTAÑA

Y es que San Francisco de la Montaña no es un sitio cualquiera. Lugar hermoso de noches perfectas, donde la sabana se besa con la cordillera, fue construido sobre una historia fascinante que no ha sido aún escrita.

Hace un par de siglos capital del Ducado de Veragua, San Francisco de la Montaña fue fundado formalmente en 1621 por el sacerdote Gaspar Rodríguez y Valderas, aunque la verdadera fecha de su origen se ha perdido para siempre. Región muy rica en el oro codiciado por los españoles que se acercaron al sitio en 1501 y que durante más de cien años fueron derrotados una y otra vez en batallas que jamás serán contadas y de las que sólo quedan los nombres legendarios que se han repetido por generaciones, como ese del jamás vencido cacique Urracá.

DULCES TRADICIONALES DE LA REGIÓN

Resultado del encuentro entre América y Europa, ubicado en la provincia en la que nacieron algunas de las tradiciones que nos definen hoy como nación, San Francisco de la Montaña conserva un rico legado indígena y español: altares churriguerescos en la iglesia desde los que nos observan infinidad de rostros indígenas tallados hace más de trescientos años; sofisticados quesos y tradicionales postres en los que los frutos más autóctonos son mezclados de forma original con las especias más exóticas; amplios ríos cuyas aguas todavía llevan el oro que lavan de las montañas en las que nacen; y una historia que se escucha, si se presta suficiente atención, en las formaciones rocosas en los balnearios, en las esquinas dormidas del pueblo colonial, en el murmullo del viento que pasa y deja una huella indeleble.

En el verano nos hemos propuesto despertar ese legado cultural, ese patrimonio de la humanidad, para inspirarnos con los artistas invitados de todas partes y crear un mundo nuevo, uno soñado sobre esa rica historia, construido con la diversidad, pintado con los colores de los días y las noches de este valle hermoso y las buenas vibraciones de la música y la danza, todo narrado al ritmo sensual de la poesía.

Pronto te haremos llegar la información completa. Queremos que nos acompañes. Que compartas con nosotros. Con amigos. Que te nutras del espíritu, que te llenes de la creatividad, en San Francisco de la Montaña el próximo verano.

GLOBO DE BIENVENIDA